miércoles, 5 de octubre de 2011

Apuntes para una epistemología del texto político en la politología.


Apuntes para una epistemología del texto político en la politología.
No se puede separar la forma de su contenido, en este caso concreto, no se pueden crear técnicas de manipulación de la información política sin hacer política.
Comunicar política implica utilizar un discurso que, incluso no pretendiendo serlo, es siempre un soporte ideológico distinto de otra formulación ideológica, retirando al primero su protagonismo. La palabra utilizada o sencillamente el formato tipográfico que la representa (por el tipo de letra, intensidad y otras características que son parte de la palabra representada gráficamente), pueden hacer de un discurso fuerte e impactante un texto de humor a los ojos del lector que no está viendo al autor ni escuchándolo, sino recibiendo una representación gráfica de su palabra.
Podemos hablar de lo que normalmente se podría llamar un abordaje a nivel de la psicología cognitiva del texto político.
Somos conscientes de la existencia de procesos mentales que consisten en la aplicación de reglas, cuyo funcionamiento es casi de tipo automático, y gracias al cual disponemos de lenguaje y lo percibimos.
La forma, estructura y presentación de un texto político que, inicialmente nos parece de poca importancia, puede ser decisivo en los procesos mentales que el lector desarrolla frente a ese texto.
Conclusión.
.1 La forma acompaña siempre ideológicamente un texto ideológico. Quien lo escribe y quien lo presenta en formato gráfico no tienen la misma ideología, porque cada uno en sí mismo es un sujeto ideológico, y es este último el que decide, así que es normal que algo se pierda y/o transforme, al ser manipulado lo que el autor quiere comunicar.
.2 La estructura de presentación del texto puede aumentar o minimizar la intensidad del mensaje, de acuerdo con la ideología de la que es portador el que decide dicha estructura; de la misma forma que por omisión puede obviar alguna parte del mensaje, perdiendo ésta el impacto o la fiabilidad de lo que se quería comunicar.
.3 Acercar al ciudadano a un determinado o a varios discursos políticos de distintas ideologías, usando en este caso herramientas al nivel de las tecnologías de la información (paginas web,  blogs …), implica que el receptor de la información (el lector) sepa de las ideologías de quienes se las presentan, aunque se digan imparciales en su trabajo de presentación del texto político. Esta imparcialidad tendría que estar acompañada de auditorias intensivas de todas las líneas ideológicas implicadas, para no dejar desvirtuar el resultado final de lo que se pretendía comunicar.
La entidad emisora debe estar bien identificada ideológicamente, para que así se pueda valorar la calidad informativa en los dos sentidos, el emisor y el receptor.

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