miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vivir en la cobardía tiene un final desastroso, la soledad.

La poesía concebida con pecado, una poesía incasta, es un discurso sin palabras. Es como algo que irrumpe , con brusquedad desde los significados , en que cada palabra es un inédito, una subversión de la gramática en el sentido más incasto de las palabras.

Yo mismo , soy una palabra siempre con fiebre, enferma , decaída de si misma, en la cuneta, la poesía es mi ser mas oscuro, todo lo que la sociedad rechaza está en mi poesía, despreciable pero comentada y leída en secreto,  todos la leen pero nadie lo asume.

He asumido que quien me lee y así revive mis vivencias haciéndolas suyas, les seduce esa oscuridad, desde la cobardía.

Vivir en la cobardía tiene un final desastroso, la soledad.

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