lunes, 9 de enero de 2012

La molesta moral de los valores y de los principios.

La problemática decurrente de las contradicciones , de los conflictos resultantes de la oposición de dos tipos de moral, una subversiva de los valores burgueses y otra acomodada al estatus social. Una moral burguesa , hipócrita y represiva y una moral del deseo, sin actitudes misóginas , que dimensione y potencie la relación mujer hombre.
Sobre este conflicto y de su debate, mantenemos siempre la ilusión de que aparecen teorías nuevas y nuevos valores posibles a que anclarse en un sentido progresista, lo que en mi opinión ahora mismo es una labor casi imposible, ya que para complicarlo tenemos presente un conflicto generacional en un momento de desencuentro identitario y la crisis económica.
Estamos en un momento de cambios sociales importantes, y se ha generado la confusión generalizada sobre el papel del hombre y de la mujer en la sociedad.
De forma mas radical diría que esta sociedad de alguna forma ha perdido la capacidad de amar. Desilusionados , cerrados en si mismos los hombre y las mujeres no aman , ( cuando se ama, y se dice ven, la mayor prueba del amor es ir, sin pensarlo). Todo por lo contrario , nuestra sociedad generó una conducta egoísta y mas que todo responsable, el amor no es ni puede ser responsable ni siquiera coherente. En esta sociedad no esta permitido amar, son tan solo acuerdos de interés común. Una sociedad mercantilista en la cual el amor no esta contemplado como un valor.
Dentro de lo que son los valores sociales , están valorados el trabajo y condición social, y lo que todo eso puede proporcionar en el plan material, mas concretamente de consumo.
El amor no es un valor de consumo, es un valor en si mismo imposible de valorar económicamente y que no cotiza en bolsa.
Nos parece demagogia, una tesis demasiado sencilla para algo que en cada uno de nosotros se presenta muy ambiguo. Y vienen las preguntas inteligentes: Y las responsabilidades que tenemos como ciudadanos, como padres, madres, y sin pretender tomar partido de ninguna moral ya doctrinada, como parejas ?
Todo disculpas y falsos argumentos, lo que no queremos es asumir nada, ni nuestros sentimientos ni tenemos coraje para eso.
Finalmente somos una sociedad de cobardes que deambula por los centros comerciales, usando la visa como doctrina de conducta.

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