jueves, 29 de marzo de 2012

Los niños inteligentes y violentos (madre/hijo, padre/hijo)


Las génesis de las perturbaciones, latentes desde la infancia, en algunos casos deben ser atribuidas a un fallo del proceso de individualización separación en la dualidad madre/hijo. Fallos de este tipo son observadas cuando han existido separaciones traumáticas precoces, o separaciones más tardías asociadas a una intimidad y proximidad madre/hijo que se prolongó por demasiado tiempo o ha sido demasiado intensa. En otros casos, este se ha dado como resultado de la depresión maternal. La madre deprimida incapacitada para proveer la combinación contenido continente de que habla Wilfred Ruprecht Bion. Como consecuencia, se da la constitución de un self que está afectado en sus áreas o zonas nucleares. La patología resultante de esta interacción son estados encapsulados (encerrados) de tipo autista o estados patológicos del self , formas de pseudo self ,en algunos cuadros sintomáticos, domina el sentimiento de la pérdida de límites del yo y del propio cuerpo. En paralelo hay una inquietud permanente, una sensación de caída en un abismo sin fondo (el paciente pasa horas en la cama, sin posibilidad de levantarse) vértigos, crises de despersonalización, síntomas indefinidos e imposibles de controlar. En algunos casos también el sujeto tiene experiencias casi delirantes, de estar prisionero, inmovilizado, como se estuviera muerto, en otros momentos siente la dispersión de su yo en el universo (como un panteísmo místico), al mismo tiempo que en otros momentos es invadido por un pesimismo generalizado en su relación con todo su entorno (proyección). En otros momentos siente un vacío localizado en su ser más íntimo (con referencias al silencio y la oscuridad en su discurso). Todas estas desarmonías son vividas o como estados afectivos puros, o como fenómenos en que la componente emocional predomina. Es lo que llamaríamos el estado desnudo que da origen al intento de una elaboración mental de algo que es pre verbal, pre visual, pre conceptual. En momentos de pérdida de coherencia de la personalidad, o sea en que esta no restablece el equilibrio necesario, el individuo vive un sentimiento de estar desnudo, de terror sin poder identificarlo, de desorden, un paro de su funcionamiento psíquico, de carácter catastrófico. Es como que partes desconocidas, no desarrolladas del self se despiertan y revelan un poder destruidor contenido, tomando formas de una tonalidad emocional penosa y áspera. La violencia y agresividad impulsivas, que hacen de este individuo un activista y líder, atributos que se manifestaron muchas veces en estos individuos, son una defensa contra una inhibición extremamente limitativa, por otro lado una forma de exteriorizar partes no conocidas del self , afectadas por una intensa negatividad. El individuo no consigue establecer una identidad sexual sólida. Una identidad social en crisis (no trabaja con regularidad, no tiene profesión, tornándose casi asocial). Del punto de vista de la identidad personal de base no consigue tampoco establecer una identidad positiva, en una continuidad securizante. La multiplicidad de las posiciones ideológicas del sujeto es un testigo de esa patología de la identidad. Para luchar contra la discontinuidad contra la amenaza o conocimiento de paralización e impotencia el individuo se agarra a creencias y esperanzas de superación de si y de los otros. Pero todo esto les le exige un esfuerzo sin fin, agotante, deprimente, y aún que sea intelectualmente muy activo, siempre deja sus proyectos inacabados. Dominado por lo desespero, afectado desde la infancia por la amenaza de la indiferencia o separación de la madre, no puede reaccionar a las emociones desfavorables buscando apoyos o sencillamente cerrándose en una formulación del yo narcisista.
El hijo abandonado jamás podrá restablecer el equilibrio afectivo perdido tan precozmente. Como consecuencia de la polarización negativa de la madre el individuo se aleja no sólo de las mujeres como también de su propio cuerpo y de sus aspectos sensuales. Luego de la etapa del amor juvenil, la sexualidad está separada de la vida y de los sentimientos. Su discurso es siempre pesimista, y no conocerá un discurso lírico o enamorado.
Así que su afectividad se apaga gradualmente dejando de hacer parte de su vida. A estos lazos afectivos, de alguna forma patológicos, que mantiene con su madre y otras mujeres, que han sido al mismo tiempo para él mujeres y otras veces madres, a esto tenemos que sumar la relación normalmente negativa con su padre. Un padre severo que esperaba de él la obediencia, tiene como resultado un individuo contestatario, inquieto, insatisfecho. La confrontación entre su mundo psíquico y la sociedad se transforma en una confrontación violenta.

lunes, 19 de marzo de 2012

Cuánto pesa el Alma?


La respuesta de un científico del alma tiene una respuesta sencilla. El alma humana pesa el discurso que produce, el paralelismo entre el espíritu y  el habla nos pone fácil la respuesta, el habla determina el peso que lleva, el alma pesa el peso del universo y el de su ausencia, la ligereza de su alegría y la carga de su dolor. Pesa lo que pesa la conciencia de sí, cuando habla sobre si misma. Finalmente el alma es un relato acumulativo, ya que tiene un lenguaje que habla, y al hacerlo habla de si misma, construyendo su historia que es lo que pesa al final.
Bajo este supuesto, podríamos decidir que el peso o la levedad de algunas de las almas que pueblan este mundo, no tiene que ver con el ruido que producen, algunas están perdidas bajo el peso de su delirio verbal al abrigo de los oídos de los demás que le escuchan, a la luz del discurso del peso que se abstiene de producir, sus silencios.
En las virtudes terapéuticas de la palabra, esta la lucha contra la sombra , el silencio,  disfrazar el significado exacto de sus palabras con el culto de la fantasía no tiene peso.
Cuando escribo o escucho, funciono como un fotógrafo de las intimidades, con mi lente saco el interior de las cosas para fuera de las cosas, y cuando las observo detenidamente preso en mi YO las comento y les adjetivo creando una imagen de mi. Es cuando afirmo que soy la armonía dentro de las cosas, algunas  pútridas y otras ya pulidas de tanto usarlas, mantengo una distancia prudente en este viaje por las cosas, viajando entre las cosas, vuelo y intento no tocarles.
En una perspectiva psicoanalista, ser autor,  escribir no tan solo sobre la zona mas escondida y oscura de los personajes pero sobre su origen y la invisibilidad en que viven, lo que hace que pasen al lado oscuro de las sombras, mas explícitamente , me detengo en la analice de los síntomas pero tengo como objetivo la búsqueda de las causas , para que el que me lee pueda rebelarse y superarlas. Mirar mas allá, escarbar en la vida y en cada episodio concreto para entenderlo.
Continuo afirmando que vivimos una enfermedad social, la sociedad esta enferma , una sociedad desencantada consigo misma , sin esperanza, la sociedad de la ausencia de honor y del reino del embustero , de la impunidad y del silencio.
El autor es un oído atento, a la complexidades del discurso de su entorno, y en secreto espera un discurso coherente, completo, sin fisuras, como una esfera. Un discurso de un personaje sin heridas, integro, sin un agujero negro por donde escarbar, una vida llena, rodando sobre si misma, como un cuerpo que se besa, sin anatomía, tan solo el lugar del beso, una síntesis irreductible del ser con el habla.
El obstáculo a este conocimiento esta en el mismo discurso, en el poder y las limitaciones de la palabra, en sus potencialidades específicas de análisis, el discurso, el silencio, el vacío.

martes, 13 de marzo de 2012

La relación de la mujer con el deseo (la moral de los amantes)

Podríamos considerar dos tipos de moral y la problemática consecuente de las contradicciones y angustias de los individuos frente a una conducta subversiva de los valores.
En nuestras vivencias con el sexo opuesto creamos una visión parcial de la realidad, (subjetiva) y una visión mas global ( que acumula perspectivas distintas) , articuladas por la tensión del deseo y la frustración de la culpa.
En la situación, hombre/mujer , abrimos el dialogo en que se reflecte la dialéctica exterior , del hombre sociedad y interior del hombre consigo mismo y su imagen del mundo. Cuando despreciamos la moral, lo hacemos como un proceso de liberación relativamente a una moral que le esclaviza.
Del proceso de subversión de la moral resulta por parte del otro (hombre / mujer) que no esta preparado para ello, un querer y no querer,  un deseo frustrado mal asumido seguido del sentimiento de humillación y culpa relativamente a un entorno moral que desde fuera le mira. Existe siempre una forma de moral subyacente al comportamiento, como que unos principios básicos que determinan la conducta, es un juego de atracción a la subversión y una mirada a la moral de las costumbres. Este vivir entre las dos morales tiene como consecuencia una fragilidad y inseguridad que pasa factura psicológicamente.
Los hombres, saben muy poco o nada de los deseos de las mujeres, el discurso normalmente sobre la moral es un discurso de hombres que hablan de las mujeres de forma mas o menos libre, a los hombres resulta angustioso y frustrante su relación con una mujer activa, buscan una mujer pasiva, menos problemática en el sentido de que no pone la moral de su entorno en causa. Por lo contrario la mujer activa, dominante, es la mujer que pone dificultades al hombre en su capacidad de relacionarse, ya que el hombre no esta preparado para ello, así que los hombres se defienden para que no se les niegue el placer, no dejando que ese placer se transforme en angustia y frustración. La mujer dominante , crea en el hombre un sentimiento de inferioridad y muchas veces el ritual que la mujer dominante usa para relacionarse , con una comunicación corporal transgresora, erótica constituí un espacio donde el hombre no se siente confortable, mas bien intimidado porque se ha transformado en el elemento pasivo de esa relación.
La mujer dominante hace preguntas incomodas , juicios críticos, acusaciones, provocando en el hombre una necesidad de venganza ( autoestima herida) y de afirmación que pasa en algunos casos a tomar formas patogénicas como la “violencia de genero”, otras con pretensiones a dominador de una forma casi sádica, o sencillamente retirarse de la relación, fugándose ( que es otra forma de violencia).
Podríamos afirmar que existe una relación entre el deseo y la violencia, una relación profunda que resulta del conflicto entre dos que pretenden ser dominadores.
En algunos casos la mujer dominadora termina siendo victima de si misma, dando lugar a una frustración sexual, por no conseguir mantener una relación estable, perdiendo su identidad, fuera de si misma la mujer pasa rápidamente a la situación de mujer obyecto, deja de ser el elemento en la relación como dominador y pasa  a ser el dominado.

domingo, 11 de marzo de 2012

La soledad y el hombre común.

La soledad , no como hecho social, pero si como manifestación narcisista, definitivamente, casi podría afirmar que toda la soledad es esencialmente narcisista mismo cuando hablamos de soledad social.
Narcisista en que sentido ? Sin entrar en analices psicoanalíticas  ya que la literatura y las vivencias no dependen de la psicoanalice ni las actitudes narcisistas son necesariamente una manifestación patológica la dejamos como conducta común del hombre común. 
Ahora nos referimos a la soledad como una actitud,  de una forma sencilla , como existe en la vida cuotidiana, como forma introspectiva del ser humano. Como refería Montaigne  “ la cosa mas importante del mundo es saber estar solo “ .
Lo que caracteriza el que vive en soledad es que la usa como arma defensiva en esta sociedad muchas veces hostil. Como respuesta a sucesivas tentativas frustradas de comunicar. Así mantiene como relación social la figura de una ventana escondida, esta en soledad en la sociedad y evita los conflictos sentimentales. Es una ventana interior y no mira para el exterior, como en un palco de un teatro, la vemos desde dentro para dentro.
Vivir en soledad viene normalmente en consecuencia de un acto hostil contra el pasado, la memoria es como un cajón que nunca se abre, porque sabes que lo que esta dentro te puede dañar. Así que el que vive en soledad , nunca ordena, o resuelve su pasado por no tener que abrir el cajón y tener que tocar en cosas que le molestan, así que es un pasado desorganizado, no asumido y del cual no ha hecho la catarsis necesaria para superarlo.

La caminata de palabras mudas



En la caminata
Paso a paso
cada paso
da lugar a otro
En cada paso
Un pensamiento
que me renueva
de ellos el sonido
estas palabras
de quien lucha
contra la corriente
una corriente que apenas calla
Un silencio
disfrazado de humillaciones
de otros ojos y otros pasos
que miran
estos ojos míos ya cansados
en ellos universos
hechos de palabras mudas
que me llenan
que me calientan
en el frío invierno
al andar
y a cada paso
suenan palabras
que al respirar
son mi aliento
mi alimento
un sabor de boca
un sabor distante
otros ojos, otros pasos
voces que me acompañan
voces que no escucho
por no saberlas decir
por no ser nadie, ni tan solo gente
las hago vivas en el acto de escribir
de las voces viviendo indiferente.

viernes, 9 de marzo de 2012

El futuro del hombre , lo tendrá que construir el mismo, en soledad.(artículo)

Mayo de 68 : - El Arte esta muerto, no consuman su cadáver !!! Preguntando no para que sirve, pero por su significado. Hicieron falta miles de años, desde las cavernas hasta los días de hoy, para que se cuestione el significado del arte.
No solo en Mayo del 68 la utilidad del arte ha sido cuestionada, en referencia al destino que le damos al Arte, no en función del Arte mismo. Una cosa es atentar contra su libertad y otra contra su existencia.
Como puede pensarse un hombre en toda su plenitud, si le limitamos su ansiedad e inquietud ? Como el sol cuando se hace noche y se esconde afirmando con seguridad que mañana se hará día de nuevo. La condición histórica del hombre es siempre provisional, la afirmativa se anula históricamente con su contrario, manteniendo el movimiento histórico en una fase provisional que nunca deja de serlo.
El arte no es un adorno, es muchas veces el símbolo de la fealdad , las figuras de Picasso , como que miran la naturaleza desde dentro, abierta, sin intentar retocarla. No podemos culpabilizar al artista de lo feas que son sus figuras. Guernica no es fea por Picasso , quien lo hizo feo fue el bando de los nacionalistas españoles en alianza con Hitler.
La destrucción de lo bello, en el arte no la hacen los artistas , la hace el hombre que somos todos nosotros.
Sería todavía mas absurdo que culpabilizáramos al hombre si simultáneamente no lo supiéramos inocente, “Como la vida misma” en que la vida somos todos nosotros y al mismo tiempo nadie, como el amor universal, un amor a nadie y a todos.
Lo feo del arte es el reflejo de una sociedad enferma, psicológicamente angustiada y con crisis de ansiedad, anémica de libertad. Este movimiento hacia este estado mental de la sociedad, empieza en el siglo XIX , una ansiedad paralizada en el tedio solo movida por la tecnología, que intenta sublimar la angustia. La muerte del absoluto Hegeliano dio lugar a la inquietud. A la tranquilidad del absoluto le sucede el absoluto de la ansiedad.
Sartre es quien termina con ese absoluto tranquilo, nos dejó sin el fin último de la existencia, como quien te quita el destino de la caminata y te deja solamente el caminar.
Una pasión inútil, como la historia del burro que lleva la zanahoria colgando delante.
Hasta que en esa caminata hemos llegado a la sociedad de consumo, lo que refería Freud “El malestar en la cultura (en alemán Das Unbehagen in der Kultur)”. El exterminio del hombre por su tecnología.
Sartre no hace una referencia explícita a ese malestar del hombre frente a una tecnología que le anula. Habla de un hombre esencial, que condiciona su historia, pero no podemos dejar de tener muy claro que son las realidades las que nos hacen visibles históricamente.
Toda esta instabilidad e inquietud se opone a la seguridad, a la estabilidad del pensamiento anterior al siglo XIX, porque eran de alguna forma estáticos, una inmovilidad de contornos definidos que no temblaban a consecuencia de la  fiebre de la inquietud.
La ansiedad, angustia, enfermedad de nuestro siglo, está tan presente en el hombre común como en el arte, que es un sentir radical. En el arte la razón no da ordenes , solo las recibe. Esta enfermedad se contagia a todos los dominios de la cultura y nuestras vivencias. Filosofía, política, religión, las sencillas relaciones familiares, la educación, las relaciones hombre mujer, todo es provisional, en resultado de esta inquietud, ansiedad y angustia, todo resultado de no saber el futuro, y de asumir formas de no ser.
Nietzsche al afirmar que hace dos mil años que no nace un dios, quería referirse a que habíamos perdido ese valor supremo, en el que todos los valores se le reconocían.
En su ausencia, el absoluto, solo nos queda asumir que el futuro del hombre , lo tendrá que construir el mismo, en soledad.

miércoles, 7 de marzo de 2012

No tenemos ojos para ver las emociones, definir valores y la belleza, estamos ciegos


Por las tardes, siempre venia un hombre con un libro, se sentaba en un banco de un jardín cercano al puerto, abría su libro y su mirada se perdía en unos momentos entre las paginas y otros en el horizonte como que buscando algo. Tranquilamente, así pasaba las tardes hasta que el sol se marchaba comprometiéndose en volver de nuevo.

Era un hombre del lugar, que nunca había viajado mas lejos que a la capital de provincia, donde visitaba a una su hermana que ahí casó, esto se decía.

Se comenta en el pueblo que quedó soltero, que vivía solo, una decisión que tomo en sus tiempos de juventud determinada por una desilusión amorosa, Jimena, ahora a lo que parece esta jubilado, se dice que solo pensaba en sus libros y en sus tardes de sol.

Nadie sabia ni lo que leía, ni lo que le motivaba para que todos los días sin excepción, este hombre no faltara a su cita con el sol, su  libro y su banco de jardín.

Un día, me acerque en la tentativa de ver lo que leía y donde miraba y para mi sorpresa el hombre era ciego. Al acercarme, escuchó mis pasos y perdió su mirada de nuevo en el libro que acariciaba con sus dedos. Ahí era yo el ciego, se le podía adivinar una actitud de felicidad al leer algo y sentir unas emociones que yo no podía entender ni disfrutar, pare junto a el, le saludé y pregunte:

-Buenas tardes, que lee usted ?

-Un libro de viajes, contestó y retomó la lectura.

Seguí caminando y pensé en todo lo que he visto en sus ojos:

Este hombre viaja. Arrastrado por la fuerza que impulsa a las aves a migrar, mudo y estático, al sonido de las sirenas de los navíos, o de los aviones que pasaban, se quedaba mirando al horizonte, escuchando unos que llegaban a los que daba procedencia y a otros que partían , dándoles sus respectivos itinerarios.


Sentado en un banco de jardín cercano al embarcadero soñaba ser pasajero  de cada uno de ellos, daba igual la procedencia destino o distancia, si  en algún viaje era tripulación en otras tan solo un polizón, sinónimo de escondido y clandestino, la aventura aumentaba de intensidad y con ella crecía su emoción de ser un viajero sentado en un banco de jardín, pero daba igual el sabia el nombre y la distancia entre las ciudades donde se imaginaba viajar.

Se hizo mayor a la sombra de recuerdos que ha construido para si mismo, a su medida, pero llego a un momento en que las gaviotas del embarcadero ya no gritaban su nombre a la partida ni a la llegada.

Ya mayor el hombre, sin alas para volar ni navío con que navegar, aun así se sentaba en su banco , lo de siempre, para sentir el sol partir ya sin viaje mas que el regreso a casa.

Hace algún tiempo que no le veo en el banco de jardín, y se comenta  en el pueblo de que se ha muerto, pero no , no se ha muerto.

Vive en cada uno de nosotros, que por mucho viajar no soñamos, que por mucho ver , estamos ciegos y amarrados a compromisos siempre de carácter urgente, muchas veces sin sentido y estamos estáticos, finalmente no tenemos ojos para ver las emociones, definir valores  y la belleza. Siempre cansados perdemos todas  nuestras energías, volcándonos en todo lo superfluo.

martes, 6 de marzo de 2012

“Es duro vivir con miedo ? En eso consiste ser esclavo”

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia...


"Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"  Philip K. Dick


Me preguntas quien soy, o lo que pienso ?

No puedo negar en mi pensamiento un profundo Platonismo, aun que no viva en dos realidades polarizadas de forma radical. Realidades distintas pero que se pertenecen, a una llamamos de inferior, lo sensible, lo visible que nos prende al cuerpo en que vivimos y a la materia (algo donde estamos pero no somos) y una otra dimensión de la realidad, superior, invisible pero es en esa donde estamos, hemos sido y seremos futuro. En esta ultima es donde se busca el conocimiento y es patria siempre de retorno para quien aprende el camino de retorno a unas relaciones de pertenencia que corresponden a un ideal.
Con el tiempo descubrí otras polaridades de la misma realidad, un mundo justamente opuesto a la consciencia de mi y mi consciencia en oposición a mi sensibilidad que desarrolle en el mundo, que hacen que razone muchas veces contra la misma razón.
Consciente de que algunas veces desarrollo en mi inconsciente, un nihilismo transcendental,  que se confunde con principios casi ocultistas, pero que lejanos de tener la creencia en el eterno, la vida es tan solo un tiempo y un espacio en que participo. El absoluto es un mundo de sombras, incognoscible donde se proyectan solo sombras de identidades, que se manifiestan de forma dispersa en heterónimos que son dueños de si mismos, vivir en este concepto es una perdida de identidad que solo se une en una referencia que es la de no saber como existir.
Este es el punto de llegada y de partida de todos los que han recorrido el camino del conocimiento, en una búsqueda sistematizada muchas veces sostenida por el escepticismo. En este recorrido que va de Platón a Descartes y de Descartes a Kant se abrió el camino a otros como Heidegger, Bachelard o de forma mas genérica,  al pensamiento moderno, personalizado en el que escribe, hoy por hoy, con humildad sabiendo que todo ya esta dicho por los griegos, y que Platón describió en su alegoría de la caverna un intento de tocar el absoluto , pero que solo ha visto sombras de realidad, sombras esas que aun hoy son lo que conocemos.