viernes, 27 de abril de 2012

El honor, la palabra dada , la nobleza ....

Muchos me preguntan porque me aparto, porque vivo solo, sencillo, no me ubico en esta sociedad , lo hemos perdido todo, el sentido del honor, la nobleza del gesto, es un todo vale , con el fin ultimo de sobrevivir , y de que vale vivir en la vergüenza de si mismo? 

jueves, 26 de abril de 2012

Escuchando a la vergüenza



http://www.ted.com/talks/lang/es/brene_brown_listening_to_shame.html

en castellano

sábado, 21 de abril de 2012

Las mujeres que no aman a los hombres. Un hombre misógino

Ares la observó desde lejos. Objetivamente, como un científico contemplaría un fenómeno físico interesante que quisiera explicar, y que supiera de su peligrosidad, casi radioactiva. Incluso desde esa distancia, que siempre mantenía, sabia que era una mujer peligrosa, fría, calculadora y con un aspecto físico que la podía definir como una mujer atractiva. Un perfil aristocrático. Unos rasgos angulosos, casi de acuerdo con su personalidad, nada en ella era  suave, ni sus ojos que escondía tras unas gafas de intelectual de los años sesenta, una mirada fría inexpresiva. Ella quería ser tan dura como lo parecía, cual seria su debilidad? Pensaba Ares entretenido en su observación. Quería ver  esos ojos por última vez, antes de aplastarla en su sed de venganza, y la forma de hacerlo era lo que estaba pensando, quería verlos como el espejo del miedo, cuando entendiera que había sido atrapada, seria entonces que se le llenarían de miedo, porque entendería la verdad y cuando ella entendiera la verdad, y sufriera su venganza él se habría liberado. Ella pensaba que él no podía tocarla. Acaso pensaba en ello alguna vez? En la posibilidad de que se vengara ? Del mal que le había provocado? No lo sabía. Pero antes de que acabara todo esto, y recuperara su hijo, alejándole de su ex mujer y acercándole a él, pensaría en el hombre que había desafiado, le tendría miedo y sentiría la fuerza de su venganza. Y eso sería lo que le daría mayor satisfacción. (Un pensamiento y una conducta de rasgos psicóticos por parte de Ares) Ahora, no era el momento de dejar trasparecer ningún tipo de emoción, tenia que disimular hábilmente su excitación, su rabia, su ira.
Una última mirada. La miró, aunque no la veía. Continuaba en sus pensamientos, romperé esa seguridad poco a poco, y una vez que tenga abierto una brecha en ella, la desmantelare emocionalmente, la ahogaré en sus lágrimas. ( todos estos pensamientos son misóginos) Seré el espectador, de su destruición, la apretujare con mis ataques a su personalidad, luego la soltaré, la dejare para que piense que tiene una posibilidad de salir adelante, de que tiene una esperanza, y finalmente la destrozaré, esa será mi venganza. Volvió a centrar su atención a la gente que tenia presente en su salón, había llegado el momento de poner manos a la obra.

viernes, 20 de abril de 2012

Las mujeres que no aman a los hombres. UN TRANSTORNO DE PERSONALIDAD versión 2.0

Babi descansaba tranquila en su casa, saboreando la vitoria, lo tenía todo y su plan había salido perfecto. Aun que el hecho de que Juan le hubiera sorprendido en el bar, presentándole su prometida, le hubiera hecho pupa. Pero que mas daba, lo que hay más son hombres disponibles para ligues, y para pasar un buen rato. No pensaba asumir ninguna relación y no le convenía meterse en nada serio, había aguantado un casamiento mas de veinte años, las tareas domesticas y las responsabilidades sociales de una pareja, y lo que quería ahora es gozar de la vida. Tenia el hombre que le interesaba para todo eso, casado que nunca le exigiría nada ya que no tenia nada para dar, tenia como ella su vida organizada, una familia que no le molestaba y una libertad que le permitía unas escapadas, era lo que le convenía. Para cualquier ataque a su libertad, siempre tenia la disculpa perfecta, tengo un hijo y es mi responsabilidad cuidarle, para todo siempre usó la cuartada perfecta, tengo un hijo. Para la pensión, “tengo un hijo” para cualquier tentativa que le hicieran asumir una responsabilidad, “tengo un hijo” era una herramienta multi funciones que siempre le guardaba la espalda de cualquier ataque. Las escapadas las haría cuando su hijo estuviera a cargo temporalmente de su padre, y lo demás tiempo a pasarlo bien.
Tenia siempre presente una angustia, que asomaba cuando conocía una pareja o sencillamente la veía en la tele, y podía ver lo cuanto enamorados estaban. Unos sentimientos que ella desconocía, y que sabía que existían porque los adivinaba en cada pareja que se paseaba de la mano por las calles. El cariño y la ternura de verdad, no la suya fingida, con la intención de obtener algo de alguien a quien pretendía usar para alguna finalidad, de la cual se avergonzaría cualquiera. El método cleenex, les limpiaba los mocos para luego echarlos al basurero más cercano. Era cuando sentía pena de si misma, se miraba al espejo y no se gustaba. No podía nunca asumir una relación, no por nada específico que no fuera superable, pero porque inconscientemente sabía que era ridículo, se sentía incapaz de amar, amaba la naturaleza, los niños del tercer mundo, y sin esfuerzo el universo, pero eso era gratis y bien visto socialmente, pero nunca amaría a nadie mas que a si misma en su intimidad. Todo era una técnica: Tener una relación en secreto era una técnica, exigía mucho de imaginación y de trabajo, tener sexo que fuera satisfactorio para ella, tenía su técnica, abstraerse del otro y usarlo como uno instrumento mas, era una técnica. Todo era una técnica y una inversión en su futuro próximo, nada dependía propiamente de un estado emocional más que la vitoria del reto de conquistar. Luego le surgían las depresiones, una tremenda soledad, se anclaba a alguien próximo para superarlas y cuando superadas tiraba adelante hasta la próxima crisis, dejando la victima por innecesaria, había cumplido su función.
(Nota de este escritor de culebrón: todo esto es resultante DE UN TRANSTORNO DE PERSONALIDAD que mas adelante retomaremos)

jueves, 19 de abril de 2012

Las mujeres que no aman a los hombres. Quiero mi hijo de vuelta! versión 2.0

Ares, llama desde su móvil a alguien que desde el otro lado de la línea le pregunta. – Todo bien?
-Todo perfecto, te recojo en cinco minutos.-y colgó el teléfono-.
Ares, -le dijo- vamos a tener compañía, así te sentirás más segura. Compañía para la velada que nos espera.
-Yo lo que quiero es que me dejes en casa o me dejes salir del coche en cualquier lado. –Ya no lo decía con tanta seguridad, una vez mas Ares la había dejado descolocada, tenia curiosidad de saber quien era esa mujer.
El coche hice un pequeño ruido, se ralentizó y de ese lado de la acera esperaba una mujer que de forma decidida entro al coche.
-Buenas noches, -saludo de forma decidida-.
Andria no podía decir ni una palabra, estaba sorprendida, era la “prometida” del hombre con quien su amiga tenía antes un ligue. Que haría ella aquí? Cual era el papel de esta mujer en toda esta historia?
Ares, tomo la iniciativa. -Andria , ya le conoces, María así que no pierdo tiempo en presentaciones. Y retomó el camino a su casa. -María era su colega de trabajo y sabia de todo.
Juan nos espera en tu casa, termino de llamarle. –Dijo María-.
Ahora si que Andria no sabia que hacer, ahora tenía curiosidad de saber todo lo que estaba pasando, los hechos le desbordaban. No podía dejar de pensar en todos los acontecimientos de esa noche.
Ares, paro el coche delante de unos pisos de nueva construcción y convido a las dos a salir.
Andria les seguía de cerca mirando al suelo. Pero sin alejarse, silenciosa.
Entraran al portal y ya dentro del ascensor se miraban silenciosos, se olía la tensión y al mismo tiempo la sorpresa de Andria que no tenia coraje de mirar a nadie de frente.
El piso era pequeño, apenas mueblado, las cosas se empilaban en cajas, unas cuantas servían de mesa en el salón para la televisión, al lado dos sofás, una manta y desde ahí se podía ver un colchón en el suelo de una cama por hacer. La casa de un recién divorciado.
Ares, - os sirvo un café ?
Si por favor, contesto María , al mismo tiempo que Andria señalaba que si con la cabeza.
Andria no podía aguantar la curiosidad, y disparo a María en plan defensivo: - Hace mucho tiempo que conoces a Juan , tu prometido ¿?
María soltó una carcajada, - Mi prometido ¿?
-Es mi hermano y colega de la Uni de Ares.
-Entonces ¿?pregunto Andria con la cara desencajada de sorpresa.
Tu espera que Ares te lo explicará todo.
Ares, volvió con tres tazas de café y acerco unas cajas al sofá donde se sentaban las mujeres, para posarlas.
Estimada Andria le dijo ares. Lo primero es darte las gracias por todo lo que has hecho por mí. Aun que te has tropezado en nuestro plan inicial. Te preguntas lo porque de todo esto ¿?
Todo empieza porque mi mujer tiene una relación intermitente con un hombre casado hace muchos años, y para empeorar la situación me había enterado de que estaba embarazada de dicho hombre, y planeaba hacerme padre de nuevo.
Andria, se mostraba sorprendida.
-No te hagas la sorprendida, te quiero dar las gracias por acompañarla en su aborto.
Andria no daba de si de las consecuentes sorpresas. Como sabia este hombre de todo esto?
-Cuando te metiste por medio, estábamos pensando como resolver el problema, no me quería separar y tenia dudas en hacerlo, por mi hijo. Ese hombre, es muy inteligente, la manipula al mismo tiempo que se aprovecha de ella hace ya varios años. Todo lo tengo aguantado por no dejar mi hijo solo con esa mujer. Y ahora estamos aquí, porque me vas ayudar a recuperar mi hijo.
-Pero si yo… -Decía Andria-
-Si , tu. Ni te mueves, ni respiras, y a la mínima que te salgas del guion, te vas a ver conmigo de verdad. Quiero mi hijo de vuelta.

Las mujeres que no aman a los hombres, una mujer histérica. versión 2.0

Andria, no sabia donde meterse, lo que había pasado era casi público, todos sabían lo que había pasado en su piso, porque de alguna forma se lo habían comentado. El hecho de que estuviera ahí a esa hora de la noche con el, la dejaba en muy mala situación, todos pensaban de que ella estaba liada con el, terminaba de salir muy mal de la situación, y ahora era ella que tenia que dar explicaciones que nadie creería. Como detestaba a ese hombre. Era inútil, salir ahora del coche que todos la habían visto llegar, el mal estaba hecho.
Entro en el coche y le dijo: Ya lo tengo todo.
-Mi coche! Usted le ha hecho algo a mi coche —casi gritó con odio y rabia.
-Yo...? –Sonrió Aris-. No tiene usted el coche con problemas desde hace tiempo?
-Usted ha planeado todo esto -lo acusó, ignorando sus comentarios-.
-Cree usted que estuvo planeado? Es que yo pienso lo mismo de usted, ya somos dos pensando lo mismo, es usted muy amante de hacer planes que afectan la vida de otras personas... de personas que ni siquiera conoce y que no le han hecho ningún daño.
-Así que ya lo sabe... -Debió haberlo percibido. Sin embargo, había menospreciado su inteligencia y bajo la guardia.
-Desde el primer momento me he  dado cuenta de sus intenciones, su plan era muy débil, desde el mismo momento en que he mirado su coche en la carretera.
-No entiendo como se ha dado cuenta de mi plan. –Aris, ya no tomaba la dirección de su casa pero si se dirigía a otro lado, le entro miedo, ya no controlaba la situación, ahora era el que decidía todo lo que estaba a pasar.-Esto es una revancha, no llego a entender lo que quiere hacer en continuación, pero le aviso que llamo la policía.
A Ares le escapó una risa. –Andria, usted y mi ex mujer son tan inocentes.
-Deje que me situe, lo que usted quiere es recuperar su casamiento, no?
-Pues no, recuperar mi casamiento es la última cosa en el mundo que quiero hacer.
-La última? Pero si me ha pedido, que aclarara las cosas con ella. Y continuaba tomando un camino que para ella era desconocido.
-Me esta secuestrando, pare o llamo a la policía.
-La policía? –Vale se va a enterar todo el mundo, además que nos han visto llegar y salir de frente del bar, y el coche estaba parado, nadie la va a creer.
-Le detesto, pero me da igual, llamare a la policía si no me lleva a casa ahora mismo.
-Usted no llamará a la policía, -le dijo en tono amenazante pero sonriendo, porque tiene miedo de mi, mi ex le habrá vendido una historia sobre mi de terror, para que llevara a cabo su plan y le ayudara, así que tiene miedo que le haga algo.
-Pues no le tengo miedo, a mi no me dan miedo los hombres, mucho menos usted.
-Me tranquiliza, -dijo Ares- porque no pienso acostarme con una mujer asustada.
-Eso ni pensar, se va a arrepentir de lo que esta haciendo antes que termine la noche. -Solo la idea era odiosa, pensó que lo mejor era hacerle razonar y convencerle que le llevara a su casa cuanto antes, intentaría hacerle comprender los porque, de su decisión de ayudar su amiga en el divorcio. Y si le explico las razones por las que he decidido ayudar a su ex mujer ?
Eso no estaría mal para empezar, aun no entiendo porque ha decidido usted meterse en mi vida. S lo hace de forma convincente a lo mejor, daría la vuelta y la llevaría a su casa de inmediato.
-Verdad? –Dejo escapar Andria-.
Pues si , inténtelo, a ver si me convence.
Babi me contó que no estaba feliz en su casamiento y se quería separar de usted, me pedio ayuda y soy su amiga. Ahora me lleva de vuelta a casa?
-Solo eso ¿?
 -Sé cómo se siente y... le pido disculpas.
-Lo siente por mí, o porque quiere que le lleve a casa?
-Por las dos razones.
-Pues no la llevaré a su casa. Tengo la intención de darle una lección y de que lamente mucho haberse metido en mi vida. Es el momento de que pague lo mal que me ha hecho pasar. Hoy se queda a dormir en mi casa. Y mañana llamará a mi ex mujer, para darle explicaciones ya que a esta hora, ya sabe de nuestra aventura.
-Mañana? –Como que mañana?  Quiero que me lleve a mi casa ahora mismo. –no podía consentir que ese hombre continuara con su plan, le tenia que parar, pero la verdad es que el tenia razón, le había destrozado la vida, no sólo en el momento en que le llevo a su casa, pero toda su vida.
-Continuaron en silencio, hasta que Andria le pidió en tono de súplica, ya desesperada dejo escapar un -Lléveme a casa. Sé que hice mal. Pero esto es demencial.
-Se lo merece. Esto y mucho más. Lo siento... Finalmente hasta le guste la velada.
-Le odio! -gritó -. Abriré la ventanilla del coche y empezaré a gritar ahora mismo si no me lleva de vuelta a casa.
-No se ponga histérica, de cualquier forma no tiene nada que perder, todos saben que esta usted conmigo, y vamos a beber un vino y hablar en mi casa, así me conocerá y tendrá la seguridad de que ha cometido un gran error, tómelo como un acto de contrición.
-No estoy histérica, -aun que sus nervios estaban a punto de estallar, así como sus lágrimas-. Quiero irme a casa.

miércoles, 18 de abril de 2012

Las mujeres que no aman a los hombres, un ex marido enojado. versión 2.0

Estacionó el coche, en el aparcamiento exterior. Justo cuando terminaba de aparcar, Ari se le asomo a la ventana del coche. Le abrió la puerta con cortesía, Andria tomo su bolso, salió del coche y le extendió la mano a saludarlo. Todo muy correcto y cortés.
Aris la observaba, sus ojos se fijaban en los suyos como que buscando cualquier señal.
Andria se ruborizó. Como la miraba, como que le desnudaba el alma. Que mal gusto, pensó, pero le dirigió una sonrisa encantadora mientras se dirigían a un bar.
Aris, le indico una mesa, pero Andria no podía dejar de pensar en la mirada que le dirigió aquel hombre... trató de olvidar la incomodidad que sintió bajo su mirada y se calmó.
-Que vas a tomar? Su voz era fría e impersonal, intentando ser amable, se le notaba un poco irónico, acompañaba cada frase con una sonrisa falsa y peligrosa.
- Un café, por favor.
Lo observó al dirigirse hacia el camarero y hacerle el pedido, creo que se está riendo a mi costa, y esa conclusión hizo que se sobresaltara.
-Parece estar cohibida -observó con suavidad-. Se deberá tal vez a que no está acostumbrada a que le traten con amabilidad y cortesía. No, no puede ser. Debe existir otra razón para su comportamiento. Dígame, por qué? Si es por lo que ha pasado, tranquila, en relación al rompimiento de mi casamiento, fue el resultado de un malentendido, pero a pesar de dar una explicación a mi ex mujer,  no fue lo suficiente, pienso que la explicación tenía que venir de si.
-Parece muy desagradable que su ex mujer no le tenga ninguna confianza. A lo mejor le ha dado motivos para ello. –comentó- en cuanto pensaba, un hombre culto, inteligente... De qué podrían hablar en pareja? Como es que a un hombre como aquél le gustaría Babi en particular? Estaría enamorado en su tiempo.
Me va a ayudar?
Evitó la respuesta, haber ido allí tampoco había sido prudente. Le había pillado en una trama y no encontraba la forma de salir de ella.
-Está bien, iré a ver a su ex mujer .Cuándo quiere que vaya?
-Tan pronto como sea posible... mañana –lo decía sin ningún convencimiento, se le notaba-.
-Le pido disculpas debo irme al baño-y desapareció por el pasillo del centro comercial, dando la idea del deber cumplido.
Andria, se quedo sola por momentos, y no conseguía conciliar sus pensamientos. Todo era confuso para ella, se sentía atrapada, la promesa que le había hecho no le preocupaba lo mas mínimo, le preocupaba la seguridad de Ares y la ironía que transpiraba en cada palabra.
-Bueno, Debo irme ahora.
- Espero que cumpla su promesa.
-Sí, hablaré con su ex mujer. -y se dirigió decidida al coche-.
Vaya sorpresa el coche no arrancaba. –Estaba muy cerca de un ataque de nervios-. Vaya jugada en aquel preciso momento?
Salió del coche y salió corriendo buscando a Ares.
Este sorprendido, le preguntó.-Ha olvidado algo?
Movió la cabeza, sintiéndose ridícula mientras le explicaba que su automóvil no arrancaba.
-El mismo problema otra vez?  Le advertí que lo arreglara, mejor llamar la grúa, van a cerrar el parque.
Saco del móvil y llamo al servicio de grúas, pero nadie contestaba, tengo malas noticias -le dijo, -No hay nadie disponible hasta mañana...
-Mañana? Pero si tienen un departamento de emergencia.
-Parece que todos están fuera. Tal vez hayan tenido muchas emergencias. Sin embargo, no se preocupe, yo la llevaré a su casa.
-Muy amable por su parte, pero puedo tomar un taxi.
-Ni pensarlo -sonrió él-. Entre que la llevo a casa.
-Usted va a viajar... No, tomaré un taxi.
-Siéntese. Ya he dicho que la llevaré a su casa, solo tengo que pasar por el centro a comprar tabaco.
Cuando se dio cuenta, Andria , estaban en medio de la ciudad en el casco viejo, Ares , paro el coche justo a la puerta del bar donde toda la cuadrilla, se encontraba bebendo copas, Le habían ya visto y le saludaban desde dentro.
Ares, salió rápidamente del coche, entró al bar y pedio cambios para la maquina de tabaco, y pedio una botella de vino para llevar.

martes, 17 de abril de 2012

Perfil psicológico del ex marido

Vamos finalmente dar nombres a estos personajes:
Mujer casada: Babi
Mujer divorciada amiga de Babi. Andria
Marido Aris
Aris, el ex marido de Babi, era un hombre inteligente, con todos los problemas inherentes de un hombre inteligente, no tenia la capacidad comunicar emociones, solo razones. Y las emociones las comunicaba de una forma inteligente, algo que las mujeres no podían entender. Le faltaba el dominio de lo social, lo social y cultural no tiene razones, es un comportamiento que se adopta o no.
Sentado en su nueva casa, en soledad, decidió analizar todo lo que le había pasado, y como hombre inteligente que era, intento dar alguna lógica a lo sucedido. Sabia que su procedimiento había sido correcto, y decía a si mismo, que no terminaba de entenderlo.
(Nota de este vuestro humilde servidor, Aris no podía estar mas equivocado, partía del supuesto de que estar en lo “correcto”, depende exclusivamente del hecho de tener razón.)
Más lo pensaba, y menos lo entendía, y le venia una rabia incontenida, ya no por lo que le había pasado, pero por el sentimiento de impotencia al no entenderlo. Lo sabía desde el primer momento que todo había sido una encerrona, montada para desacreditarle y había seguido todo el guion de la escena que le habían montado, porque servía sus intereses, que era verse libre de su ex mujer, sabia que era casado con una impresentable y perdedora y tan solo lo aguantaba para no perder el contacto con su hijo. Y eso si que le molestaba, había perdido su hijo de la peor forma posible, nunca pensó que su ex llegara a ese extremo, de usar a su hijo contra el. La perdida de su hijo, de su confianza, si que le molestaba y no pensaba perderlo de esa manera. Pensaba fríamente la forma de recuperarle junto con  su credibilidad, pero no quería volver a esa “relación”. Sabia que lo lógico era buscar a Andria y hacerle asumir que todo había sido una encerrona, pero eso era demasiado sencillo y le dejaba un sabor a poco, quería venganza, quería sentir el sabor a sangre , la fiera que despertaba en el. Una fiera inteligente y fría que usaría todos los medios posibles para la venganza. Esa lucha seria una lucha a muerte, sin valores ni principios, seria el todo vale, pero le faltaba la destreza social, solo tenia como única arma su inteligencia y la capacidad de crear una estrategia, eso si, como buen jugador ajedrez algo sabia de estrategia.
Andria no había terminado de abrir el libro cuando sonó su teléfono móvil. Al ver el numero que llamaba, estremeció, no le sorprendía que Aris quisiera hablar con ella, era la única persona que podía darle una explicación sobre lo que había pasado, y la origen de sus problemas. No podía dejar de contestar, por lo menos sabría lo que tramaba, aun que tenia consciencia de lo inteligente que era y que sería peligroso menospreciarle, la inteligencia de aquel hombre era temible lo sabia, estaba avisada. No contestarle podría resultar en que se le acercara personalmente en cualquier lugar y crear una situación aun más embarazosa.
Respiro hondo, antes de contestar.
-Esta noche? Imposible, estoy para acostarme, estoy muy cansada.
Es urgente que hablemos, - sabia que no podía evitar encontrarse con él, pero a esa hora de la noche no seria posible confrontarle con la familia de su ex , ni con nadie, así que a lo mejor hasta seria una buena hora.
-Lo estaba pensado, -le contesto-.
Debo verla ahora mismo... esta noche.
-Tal vez si… -le dijo casi susurrando- Mañana? Puede ser mañana, por la noche?
-Viajo mañana, así que tiene que ser esta noche.
-Bajare en media hora, nos encontramos en el centro comercial.

lunes, 16 de abril de 2012

Cont.II Las mujeres que no aman a los hombres, versión 2.0

Se moría de curiosidad por saber lo que había pasado, esperaba impaciente por la mañana, para llamar a su amiga, ya que su marido estaría trabajando a esa hora.
-Buenas, como te ha ido?
-Se escucho una carcajada, eres genial, si no fuera por la situación, me habría partido de la risa, los dos de toalla y el de zapatos y calcetines, era surrealista.
-Pero funcionó?
-Como que funcionó, lo tengo donde le quería, y el crio no tardo a comentárselo a la abuela.
-Mi madre me llamo a  primera hora a saber lo que pasaba. Hice un esfuerzo, imagina, para contárselo sin reírme. Lo tengo a pie de calle, es solo darle un empujoncito más.
-A ver mujer, que lo tienes que hablar con un abogado, no hagas tonterías. Ni te precipites. Si lo haces bien, tienes una pensión para ti y otra para el crio y eres una mujer libre. Casa, pensión y una vida tranquila, que mas quieres?
-Pues a ver como se sale, ya le he dicho que buscara casa para que pueda amistar con sus amigas, y conmigo que no contara más. Que me había callado por el crio, pero en casa le he dicho de todo, por mas que dijera que era inocente y que era una injusticia. Me he ido a dormir al cuarto de las visitas, para que lo tenga claro. La primera batalla esta ganada.
-Y ahora el otro?
-El otro déjalo andar que a lo mejor me va hacer falta, que una separación es complicada de llevar y siempre me hecha una mano, por si las moscas. No le doy ni para tras ni para delante, anda ahí y lo voy entreteniendo.
-Tu es que sabes, pero no te vuelvas a meter en líos. Pero dime, cual es tu gran secreto? Total que no me lo contabas.
-No se como decírtelo, pero en muy poco tiempo no lo podre esconder. Estoy embarazada.
-Que? Que me dices? Y quien es el padre?
Si te lo dijera…, mejor lo dejamos así.
-A ti te parece que es el mejor momento para tener otro hijo?
-Pues no, me viene fatal, estoy pensando en abortar. Antes pensé en tenerlo y hacerlo pasar por hijo de mi marido, pero ahora vistas las cosas como están, mejor aborto.
-Pues me parece una decisión mas sensata, se quieres te acompaño, para que no te sientas tan sola.
-Te lo agradezco de corazón, me faltaba coraje para asumirlo, lo tendré que hacer en las próximas dos semanas, lo quiero hacer antes de los tres meses.
-Conozco a una clínica muy discreta, se quieres mañana pasamos por ahí. Mañana a las diez paso por tu casa a recogerte y vamos.
-Vale, quedamos así. Te espero mañana.
No eran las doce y salían de la clínica, salieran tan silenciosas como entraran, esa mañana las dos amigas mal intercambiaran palabras. Todo era silencio y no tenían nada que decir.
Llegaran a su portal, ella salió silenciosa del coche, -Déjame sola un par de semanas ya te llamo cuando tenga superado esto - balbució unas gracias y se dirigió a casa-. Lo tenía resuelto, no había nada más que la prendiera a nada, solo su hijo. En dos días con la ayuda de su amiga había aparcado dos problemas.
Pasados unos quince días llamo a su amiga. -Creo que nos hemos ganado salir esta noche –dijo-. Qué te parece salir de copas?
-Bien -contestó su amiga del alma-. Te paso a recoger luego de la cena. Estará tu marido?

No que va, ese así que termina el trabajo se va directo con la cuadrilla de potes, por el casco viejo, y el próximo finde se marcha a vivir a otro lado.
Cuando salieron eran sólo las nueve y media de la noche.
Entraran a un bar, y ahí estaban todos sus amigos de infancia.
- Hola! –saludó uno con efusión, contento de ver a las dos chicas. Estábamos diciendo en este momento que nos quedaríamos hoy por aquí, pero con vuestra llegada haremos una ronda por los bares de siempre.
Pronto estuvieron todos juntos y solo se escuchaban gritos y largas carcajadas de satisfacción. Nuestra mujer, estaba sonriendo sobre algo que acababan de decir, cuando su mirada se volvió fría al observar otra mesa. Sus ojos se abrieron por la sorpresa. Se levanto y se dirigió a la mesa de una pareja, que por lo que parecía se lo estaban pasando genial.
-Tu aquí? –murmuró-. Hala… y con prometida, si que tu novia lleva un anillo de compromiso! –El hombre parecía realmente enamorado, no tenía ojos para nada más que para la mujer que estaba sentada junto a él.
Y dejo escapar, - Comprometida...! –Balbució-pero hace sólo tres días que...
-Mi prometida... es...   ... ésta es mi amiga.
Se limito a extender la mano, observando la cara ruborizada del hombre. La mujer murmuró algo, respondiendo a su sonrisa y saludó.
Estáis tomando algo ? Pregunto el hombre.
Se levanto y se dirigió al balcón del bar, acompañado, por nuestra mujer, que así que se distancio un poco de la mesa, disparó.
-Como me puedes hacer esto? Yo pensando que teníamos una relación.
-No,  no teníamos una relación, o te recuerdo que me dejaste plantado, para no hablar de que tienes otro. No me puedes estar hablando en serio. Y lo se, no porque me lo tengan contado, lo sé porque lo he visto contigo, saliendo de su casa. Así que sobre ese tema no tenemos nada más que hablar.
Se acercó su prometida, y pegándole de la mano, le dijo, Vamos a ir a una discoteca, verdad?
-Así es cariño. Nos vamos ahora mismo.
-Quiero saber toda la verdad. Es evidente que te has visto con ella mientras estabas comprometida conmigo, no?
-Así es -contestó- Lo siento mucho, pero tu te estabas a portar muy mal conmigo, ésa es la verdad.
Siguió un silencio embarazoso.
En esto llego su amiga que ha venido a salvarla, - Este es el de las llamadas secretas, no? Pues por lo que veo te ha ido mal, es la primera vez que te veo saliendo perdiendo. -Todo lo que pudo pensar en aquel momento fue que su amiga, por muy amiga que fuera,  le andaba tomado el pelo al tío ese, que le pensaba usar para aguantar su separación, para luego dejarle también y así como siempre, comprometerse de inmediato con otro que le fuera mas útil, pero que este había sido mas listo y mas rápido y la dejo tirada a ella. Cuando de la escena de las toallas su instinto le había dicho que algo estaba mal, pero de cualquier forma, ya era muy tarde para quejarse, a pesar de su enojo. Además que el plan lo había creado ella. Aun así no aguantó y dejo escapar un comentario.
-Pensar que permití que me metieras en un lío semejante. Sólo -le dijo enojada- para dejarte el camino libre para otra de tus frívolas escapadas, y total para que finalmente te quedes sola.
 -El próximo será definitivo -contestó-. Estuviste de acuerdo conmigo con que me debería separar. Él se estaba aprovechando de mí, y no era feliz, como bien lo dijiste.
-Esto debiste haberlo descubierto antes de casarte con él.
-Ya te dije cómo fue -contestó, manteniendo un semblante frio y serio- Era lo mejor que podía hacer en ese momento y lo mejor para mi familia.
-No creo ni por un momento que te obligaran a hacerlo.
-Y tu que sabes?
-Pues no me ha parecido mala persona, más bien demasiado crédulo aun que inteligente, y muy generoso y cortes.Estoy empezando a creer que te pasaste completamente -le dijo en tono recriminador-. Por algún momento pensaste en mi ? tu imagina que tu marido adivinara lo que estaba sucediendo.
- Imposible, el plan era tan bueno que nada podía fallar.
Se hizo silencio.
Como lo llevas con el ahora? Nunca me contaste lo que en realidad paso después.
-De verdad que no paso nada, no hizo nada ni el más mínimo esfuerzo por recuperar la relación, así que estaba en lo cierto cuando decías que no me quería. Cómo podía continuar casada con un tipo que no me amaba?
-No, tienes razón. Tú debías saber que él no te quería. Alguna vez te dijo que te amaba?
-Pues no, pero son pocos los hombres que te lo dicen,  Ya sabes a lo que me refiero.
-Ahora mismo ya no sé de nada, no sé a qué te refieres. Así que es mejor que te expliques.
-Se caso conmigo, así que pensé que me amaba. No es el tipo de hombre que demuestra lo que siente.
- El tono de la conversación, fue cambiando y finalmente se permitió comentar relativamente a lo poco romántico que era su ex marido- Tal vez lo sería si se enamorara locamente de alguien. –y sonrió-.
-Te llevaré a casa —se ofreció, pensando que ella le había convidado. Fue una noche tonta, no disfruto de la velada, cuando mucho supo un poco más del ex marido de su amiga, aun que le parecía la persona menos interesante que había conocido en su vida.
Ya cerca de la puerta de su casa se despidieran, y quedaran para otro día.
Ya en casa, pensaba. Qué maravillosa sensación de libertad! Esto de ser de nuevo soltera. Ningún hombre que me ordenara qué hacer o al que esperar. Podría ir a su casa a media noche si quería... o sencillamente no ir. Libertad! Desde luego que nada en la vida era tan importante como eso.
Su amiga,  llego a casa y  se sentó frente a la chimenea, preparándose para tener una velada tranquila acompañada de un libro.

Cont. Las mujeres que no aman a los hombres, versión 2.0

De vuelta a casa, lo continuaba pensando, de como acercarse al marido de su amiga.
Ya no se dirigía a ningún lado, daba vueltas por la ciudad, pensando en la estrategia a desarrollar, y pensó: un hombre un coche, la virilidad de los hombres esta en su coche, aun que sea un tópico, los coches son la perdición de los hombres. Y mas lo pensaba y daba vueltas, mas lo tenia claro, así que se acercó a la calle del despacho del marido de su amiga, por una autovía que justo salía al polígono industrial donde trabajaba, y apenas terminaba de salir de la autovía, paro el coche, abrió el capot del motor, saco unos cuantos cables de sopetón, con eso debería valer. Tiene que funcionar , en esta sociedad las cosas de coches son cosas de hombres.
Móvil en mano, llamo a su amiga:
Ya estoy en ello, tengo el coche parado justo a la entrada del polígono donde trabaja, supuestamente averiado, dime el número de móvil de tu marido que le voy a llamar y cuando te haga una llamada perdida te acercas a mi casa con tu hijo.
-Hola, soy amiga de tu mujer, siento mucho molestarle -le dijo- pero tengo un problema y ella me ha dado tu numero de móvil por si me puedes ayudar. Es que estoy cerca de tu despacho y se me averió el coche.
Hubo un pequeño silencio. Se escucharan unos ruidos de oficina, teléfonos sonando, mientras contestaba en tono suave y cortés, pero no se si puedo ausentarme del trabajo ahora mismo.
-Que le pasa al coche?
-Pues que no marcha, le miro y le he movido unos cables, pero no marcha de ninguna forma.  – en esto escucho que hablaba en su despacho con compañeros de trabajo, para luego contestar:
Tú déjate estar ahí que paso a mirarlo.
Se encogió un poco de hombros y esperó. Fallaría su plan al inicio?
A lo de unos minutos, surgió desde el otro lado de la carretera, se aproximó, y miro bajo el capot, hice un gesto de impotencia, al mirar tantos cables sueltos.
-Pero venias a circular así?
-No, lo que pasa es que lo  intente arreglar.
El hombre soltó una carcajada,- pues si que esta arreglado-. Esto no hay quien lo arregle en la carretera, habrá que llamar la grúa.
Ella sonreía, todo le estaba a salir perfecto, como lo había pensado. Que poco sabia este hombre de coches, ella misma podría poner todos los cables en su sitio, o seria que se había enterado de la maniobra y se la estaba a hacer pagar? Todo era posible, pero decidió continuar con el plan, fuera como fuera, estaba a dar resultado.
Llamaran la grúa, que no tardo en llegar, el hombre de la grúa, le miro bajo el capot, y de la misma  montaran el coche en la dichosa grúa con destino al taller.
-Bueno, -le dijo-, monta en mi coche que te llevo a casa.
A camino de casa, se quejo del coche, que no paraba de darle problemas, y resaltaba que estas cosas son de hombres, que era cosa que no tenia, dada su condición de divorciada. Y la falta que sentía, de ello, de tener un hombre que le cuidara y le ayudara en sus cosas. – Se sentía una bellaca, al decir estas cosas, pero era parte del plan, así que lo decía con naturalidad y alguna tristeza, con la arte escénica que era necesaria en la situación.
Al llegar al portal, le convido a tomar un café, que era lo mínimo que podría hacer, luego de tantas molestias.
El, cortés no quiso decir que no, aparco el coche y juntos subieran a su casa.
Ella abrió la puerta, y le invitó a pasar, él se sentó en el salón, esperando por el café.
Era un estudio; había cuadros en las paredes y un escritorio en el rincón. Se escucharan ruidos en la cocina, luego de los cuales, ella volvió al salón.
-No tarda, entretanto me voy a dar una ducha, que hoy si que tenía una aventura con esto del coche.
Se dirigió a la habitación, dejando la puerta entreabierta. Para luego pasar al baño casi desnuda.
-Tenía que pasarme esto justamente hoy, cuando no me siento bien! Es un resfriado, creo -añadió con un lamento desde el baño- Debo disculparme una vez más por haberle causado tantas molestias.
-No pasa nada, para esto son los amigos.
-Eres muy amable – sintiendo que el la observaba sintió que se estremecía, o algo parecido a un estremecimiento, algo raro, siempre estaba muy segura de si.
-Le ofrecería una copa,  pero si luego va a conducir... -comentó.
Se escucho el sonido del agua de la ducha, en cuanto se duchaba pensaba que su plan seguía perfecto, a lo mejor ya lo había pillado.
Luego de la ducha, salió envuelta por una toalla, se dirigió a la cocina y volvió con dos tazas de café, se sentó delante del hombre, y las coloco colocó a un lado de él, en una mesita. Al hacerlo, su cara le quedó muy cerca; no había el menor indicio de alcohol o tabaco, pero sí el de una loción de afeitar y de un champú que le gusto, que colonia usa este hombre, pensó. Volvió a levantarse, para ordenar algo de la mesita, cuando dio un empujón a la taza que este sustentaba en la mano.
-Qué descuidada! Cuánto lo siento! – se le veía disgustada mientras observaba el traje del hombre. Estaba mojado-.
-Es mejor que se lo quite.
-Quitármelo? —Lo observó con reticencia y apareció una sonrisa sarcástica en los labios de él.
-Entre en la habitación y quíteselo -le dijo sin dar pie a que el dijera algo-. Lo limpio, lo pongo a secar en la calefacción, estará listo en pocos minutos – el hombre se levantó de la silla y la observó-. Ella se fue por una tolla y se la dios para que se cubriera en cuanto este se quitara el pantalón.
-Gracias —le dirigió una mirada de quien no esta propiamente cómodo, mientras salía del salón dirección al baño a cambiarse.
Solo tenia preguntas, y su mirada encantadora se apagó cuando sintió un ligero temblor. Qué estaría pensando él? Sin embargo, era un riesgo que tenía que asumir, decidió con firmeza, al pensar en la confianza que tenía su amiga en ella de sacarla del atolladero. No, no la abandonaría. Se encontraba en la puerta cuando escuchó la voz del hombre.
-Ya esta, -y le pasó sus pantalones- vaya problemas, la que hemos arreglado, añadió, con una sonrisa sarcástica. Tomo los pantalones y  se volvió con rapidez saliendo hacia el baño pantalones en mano para limpiarlos.
Aparte de los débiles temores que experimentaba, se sintió muy contenta y muy complacida, por ella y su plan. Se desarrollaba de la forma que lo pensó y sin ningún contratiempo. El marido de su amiga se comportaba como lo había previsto. Y ahora faltaba que aparecieran su amiga y su hijo dentro de los siguientes cinco minutos.
-Voy a encender la calefacción,  Ahí sentirá el calor. La calefacción central está bien aunque no es suficiente, si estas medio desnudo.
Se sentó frente a él y aprecio que había servido un café a ambos de nuevo y limpio los desperfectos en cuanto le limpiaba los pantalones. El acto de que le hubiera vuelto a servir los cafés y limpio los desperfectos le agradaba, pero aquel acto había sido de cortesía, que cualquiera tendría en circunstancias similares.
Su mente divagó, y ese sentimiento no podía llamarlo nerviosismo. ¿Era tensión? ¿Por esperar unos minutos que se le hacían horas? Esa podía ser la única explicación, y esta sensación no desapareció del todo cuando al fin escuchó lo que tanto esperaba. Sus ojos se dirigieron al hombre cuando se levantó para atender el timbre de la puerta.
-Pero tú,  que pasa para que vengas por mi casa a esta hora? —Su voz era suave y un poco entrecortada.
Entro su amiga con su hijo,  Entraron en el salón y su amiga hizo un gesto de sorpresa... según lo planeado.
-Oh...! Estas con mi amiga aquí –le dijo a su marido envuelto en una toalla, sin pantalones. Me imagino que estamos estorbando
-Tal... tal vez es mejor que nos vayamos mama.
¡Qué bien lo estaba haciendo su amiga, la felicitó en silencio. Aquella pequeña pausa en su voz había hecho recapacitar a su hijo, quien miró a padre con disgusto.
-Estamos interrumpiendo? —preguntó con cierta sequedad. Sus ojos se posaron en la amiga de su madre, quien al instante enrojeció, apretando la toalla contra sus piernas. Se hizo un pequeño silencio, durante el cual su amiga sintió que el corazón le golpeaba, puesto que el marido de ella la observaba con dureza. Él no podía sospechar nada, se dijo, y se volvió hacia el niño adolescente. Su expresión era medio de perplejidad y medio de sospecha.
-Pero que hace papa aquí? —preguntó.
Con calma, su marido quitó la mirada de su amiga y después de posarla sobre la de su mujer, que era acusadora, le explicó la forma en que había llegado a esa casa y la razón por la cual aún se encontraba allí, sosteniendo la toalla, con cuidado.
Qué molestia para ti, con todo esto del coche, quiero decir.-Le decía su amiga.
-Es... es muy desagradable -contestó-, orgullosa de su fingida confusión-. Siempre... siempre me da problemas.
Con un rápido movimiento se abrió un poco la toalla, dirigiéndole la palabra al crio, para atraer su atención. Cruzó las piernas con cierto desenfado, su toalla se abrió y para su gran satisfacción observó cómo los ojos del crio se abrían desmesuradamente incrédulos; entonces cerró la toalla de nuevo.
Todo había terminado... con toda esta representación, su hijo ya pondría en duda todo lo que le dijera su padre, y el divorcio estaba ahí mismo. Lo que había visto ahí se lo contaría a sus abuelos, y a toda la familia en cualquier momento que lo necesitara.
De cualquier modo, los ojos de su marido, estaban fijos en su amiga, y ella lo sentía.
 Estaba con miedo. Era natural que se sintiera así, puesto que su papel no era nada fácil. Sin embargo, deseó que él no la mirara, y a pesar de estar absolutamente segura de que él ignoraba lo que sucedía, su mirada demostraba que era un hombre de gran percepción. Y todo podría pasar.
Sin que nadie lo pudiera ver hice una señal a su amiga, para que se marchara, para que su hijo no hiciera mas preguntas. Había hecho su parte, y  le salió de maravilla. Pero era el momento, de terminar la actuación, ya que tendrían grandes problemas si se descubría la verdad.
Era el momento de que su amiga representara. –Esta se tambaleó, pero su marido la  alcanzó a sostenerla en sus brazos.
-Querida! -Dijo - Qué te sucede? Te sientes mal ?
-Sí...? Por favor llévame a casa, ahora mismo!
Te sientes muy mal, querida? Puedes caminar?
No exageres, pensó su amiga. Este hombre no es nada tonto.
Mejor llevarte al hospital, dijo el marido, ya con los pantalones en la mano aun que mojados.
-No, no pasa nada, me ayudas a bajar la escalera y me llevas a casa.
Ella se asomo a la puerta, para ver como el llevaba su mujer hasta el coche, para luego desde la misma puerta gritarle:
-Ha sido usted muy amable. -Qué hipócrita era! Pero así era el plan. Desapiadado.
Gracias, Buen día.
No tiene de que, señorita.
Tal vez nos encontremos otro día.
-No lo creo, pensó.  Y cerró la puerta tras escuchar que el coche se distanciaba lentamente de su portal.

Las mujeres que no aman a los hombres, versión 2.0

La lluvia no cesaba de caer, y el viento arrastraba las hojas, que revoloteando fuera de la ventana, formaban una corriente ondulante barriendo el camino. La mujer se situó junto a la ventana para observar, desconsolada.
-Vaya fin de semana! -Se quejó, volviéndose en el momento en que su amiga entraba. Justo el fin de semana, cuando estás libre, tiene que llover.
Ya lo habían intentado todo, para matar a golpe de visitas turísticas y culturales el aburrimiento y el tedio de una vida rutinaria, estaban en la fase del  “caminar” “vida al aire libre”  solo para no quedar en casa y ver “gente”.
La mujer se quitó de la ventana y se sentó en el sofá.
-Podemos ver la tele, cuando estoy sola o veo la tele o leo un libro.
Al escuchar lo de leer un libro la otra sonrió.
-Disfruto de mi libertad, es toda una experiencia volver de nuevo a poder decidir mi vida luego del divorcio, no pienso en volverme a casar ni tener pareja.
Un silencio, el silencio de una mentira, las dos sabían que buscaba pareja desesperadamente, para silenciar su soledad.
-Pues esto del casamiento no tiene nada de bueno, me tiene más aburrida… como que para animarla y darle fuerzas para aguantar la situación.
Se sintió sola cuando del divorcio, y fue ella la que le sugirió que empezaran a salir juntas.
-Pues el casamiento te anula, te mata como persona y profesionalmente
- Tu vida como ejemplo -continuó la divorciada-. Cuánto ganas por ser madre y cuidar la casa?
-Y eso que importa, nunca he pensado en ello.
-Claro que importa. Tu no tienes coche, verdad?
-Lo tiene mi marido.
-Tú te quedas en la casa haciendo las tareas domésticas. Lavas, limpias…Alguna vez te ha retribuido algo por eso?
-Pues no.
-Deberías reclamar un salario.
-Eso es un sin sentido.
La divorciada le observaba, analizando cada una de sus reacciones.
-A ver, que dinero dispones solo para ti?
Lo gestiono todo, si es eso que quieres saber, gestiono nuestras cuentas bancarias.
-Estás maniatada, explotada, eres una mujer jarrón, objeto. – la miro y esperó a ver el efecto de las palabras en su amiga-.
- Pues nunca lo había pensado en tales términos.
-Las mujeres normalmente no lo hacen. Asumen que es su obligación, que es lo correcto, y viven esclavizadas, lo dan todo por nada, y no lo piensan, están locas.
Tu si que sabes,  ahora entiendo por qué te envidian tus amigas casadas, y yo misma.
-Desde luego que si. Gano mi dinero, soy independiente. Puedo ir al lugar que quiera en el momento que lo desee.
-Si no fuera yo, estarías siempre en casa, aquí estarías esperando a que tu marido hiciera lo de todos los hombres, lavar el coche, ir al futbol... Lo de siempre. Y en cuanto salgas, se encuentra con los amigos, y a hablar del trabajo, sin más, y tú a hacer la tonta del bote.
-Tienes razón —reconoció la mujer con tristeza- dicho así haces con que el matrimonio parezca un absurdo.
-Es más que un absurdo. Se de lo que va todo eso, porque piensas que me he divorciado?
-Piensas ser una solterona lo que queda de tu vida? –despejó la pelota, e inició un contrataque-.
-Pienso ser una mujer independiente, sin ataduras y disfrutar de la vida.
-Pero los años no perdonan, en un par de años ya no tendrás ese cuerpo y eso no perdona.
-Me mantengo lo mejor posible, las mujeres solteras se conservan mejor que las casadas, no tenemos las preocupaciones de llevar un matrimonio, los hijos y todo lo demás.
-En eso tienes razón, te veo muy bien para la edad, yo por lo contrario me siento cada dia mas vieja, veo a mi hijo crecer y sé que el tiempo no me perdona. Las preocupaciones…
-Opino de que los hombres explotan a las mujeres, y de verdad que estoy harta de ellos y sus tonterías.
-Te veo amargada, como que odias a los hombres.
-No estoy resentida, si es eso que quieres decir, pero lo sé y lo he sentido, los hombres usan  a las mujeres, y lo logran porque ellas lo permiten.
Sonó el teléfono móvil, la mujer miro el número que llamaba, se levantó y se dirigió a su habitación haciendo una señal a su amiga, de que volvería al momento.
Escuchó por un momento. Quiso interrumpir a su interlocutor, y cuando al fin lo logró, le contestó.
-No puedo, estoy con visitas, te llamare mas tarde.
-Te echo de menos, -gimió la voz al otro lado de la línea-.
-Ya te he dicho, no puedo hablar, te llamare mas tarde.
Volvió al sofá, suspiró, y  en un acto defensivo soltó algo que le venia del alma.
-No puedo seguir con mi casamiento.  
-Entonces termina con él -la aconsejó, intentando ser paciente-. No puedo hacerlo por ti.
-Ese es precisamente el caso. No puedo terminarlo...
-Pues habla con tu marido y termínalo de una vez.
-No puedo... Es todo muy complicado, ayúdame, tú eres la única que puede ayudarme -lloró con desesperación-.
- No sé qué quieres decir.
-Sí, lo sabes. No tengo vida propia, tengo un hijo y dependo económicamente del. No soy feliz y por eso no quiero continuar con este casamiento. -Se hizo un silencio, miro a su amiga que como ella estaba a punto de llorar.
-Por qué? –preguntó-, porque te casaste con el?
-No pude evitarlo, todos me presionaron y caí. Por favor, dime que me ayudarás! Por favor!
-Qué quieres que haga? Y por qué no te divorcias? Seria lo normal.
-Seria un desastre... y, además, está de por medio mi familia.
-Tu familia?  Qué pasa con tus padres?
-Se lo he comentado, dicen que ya están cansados de mis aventuras...
-No puedo culparles por decir eso –la divorciada no pudo evitar el comentario.
- Han dicho que la responsabilidad era mía y que la decisión también. Piensan que mi marido es maravilloso.
-Lo dices en serio?
Un silencio.
-Ayúdame, ya pensarás en algo para que yo salga de esta situación. Eres tan inteligente y práctica! Además, no te gustan los hombres, así que será más fácil.
- Soy tu amiga, y conozco tu familia, a ti te conozco desde siempre, tienes muy mala fama, ya te digo, me acuerdo de que tu diversión era comprometerse y luego plantarlos, así que a mi no me engañas, aquí hay gato encerrado.
-Que me dices, parece que lo he hecho toda la vida.
-Bueno toda la vida no lo se, pero unas cuantas veces lo he visto y fue muy desagradable.
-Estás bromeando!
El lloro paso a una sonrisa, y su amiga divorciada, le aseguró que era verdad.
-Que te conozco, tus aventuras. Y la sonrisa dio lugar a una carcajada.                
-De cualquier forma, tengo que terminar con este casamiento y además existe otra razón, pero es confidencial, así que no te la puedo decir -miró el reloj-.
-A ver, como te puedo ayudar?
-No sé. Es mejor que vaya, tengo una cita. Siento dejarte, Intentaré llamarte antes de la hora de la comida.
-Vale. Ten cuidado, ese camino puede ser peligroso.
-No pongas esa cara, que no es el fin del mundo. Es tan solo una cita. Pero continúo a necesitar tu ayuda. Es que eres tan práctica! Bueno, pensándolo mejor mi cita puede esperar.
-No, claro que no es el fin del mundo.
- Todo saldrá bien ahora que estás aquí para ayudarme
-Si pero cuéntame toda la historia que me estoy a perder algo o a lo mejor no me lo estas contando todo.
No había nada nuevo al principio. Había conocido un hombre que le encantaba, iniciado una relación con el. Estaba saliendo con él desde hacía tres semanas.
-Tres semanas? No esta mal. Es más que con los anteriores.
-Por favor, -le suplicó. A pesar de la broma, sintió tristeza por su amiga-. He descubierto que no lo amo y ahora tampoco se como resolverlo.
-Bueno, eso es lo tuyo -le contestó- por qué no se dices?
-Porque estoy asustada -sus ojos se llenaron de lágrimas una vez más-. Casada, pensando en divorciarme, no quiero quedarme sola.
-Estás... estás segura de todo esto?
- Estoy asustada.
-Y que pasa con tu familia? ¿No quiere que termines con tu casamiento? -preguntó reprimiendo un signo de casi enojo de tan fabulosa historia.   
-No quieren que me divorcie. Dice que el marido que tengo es el ideal para mí. Dicen que lo tengo todo, que no me meta en más líos.
-Quieres decir que ya no le quieres y que no te sientes cómoda en tu casamiento?
-Desde luego, ya te lo dije. Y del otro, ni me hables, quiero salir de ese rollo rápidamente.
-Si que estás metidas en un lio.
-Claro que no exageraba! Estoy metida en un lio y gordo.
-Nada de esto tiene sentido. Ahora sí creo que no lo entiendo.
-Como es que te fuiste casar con un hombre del cual no estabas enamorada?
-Así es exactamente. Como comprenderás, no puedo continuar casada con el. Bueno... en el momento no pude resistirme y le dije que sí. Ahora tengo un hijo y una vida vacía.
-Tu familia te condenaría a vivir con este hombre, a una vida miserable? Solo para que te casaras? Y llevaras una vida tranquila, sin tener que pensar en el futuro ?
-Se debe a mis escapadas -confesó, con arrepentimiento en su voz-. Lo han pasado mal con mis aventuras, comprendes?
-No lo dudo -contestó-. Sin embargo, tu familia no puede esperar que continúes con este casamiento. Tu marido no está enamorado de ti y eso lo sabes, verdad?
-No...? Pareció herida, a pesar de que en realidad quería deshacerse de su marido lo más pronto posible.
-Entonces me vas a ayudar? -Lloró con desesperación-. Pensarás en algo para que me deshaga de él?
-Desde luego que lo haré -dijo-.
Lo primero, es desacreditarle ante tu familia. Una vez que logremos, el resto será muy fácil; insistirá en que lo dejes.
Estaba lanzada la estrategia, solo faltaba saber como llevarla a cabo.
Has pensado en algo?
Si que lo había pensado, pero ella sería quien lo pondría en practica en secreto, una estrategia para desacreditar a su marido,  y con ello conseguir un divorcio limpio con la aceptación de su familia.
Era muy simple y, por tanto, todo saldría a la perfección. Estaba convencida de que ella seria la solución para tan complejo problema, luego de un silencio que se hice una eternidad, le pregunto:
-Estás segura de que me invitará a una copa?
 -Desde luego, siempre está dispuesto a salir con los amigos, de potes.
-Tu como si nada, todo lo que pase no importa, ya te diré yo cuando debes aparecer, solo debes llegar a tiempo -le advirtió-. El éxito de mi plan depende de que tu hijo y tú lleguéis en el momento preciso.

domingo, 15 de abril de 2012

... y lo vacía que estaba su cama, cubierta de juguetes de papel

Todo empieza, cuando una mujer, coge el teléfono y al escuchar una voz ya conocida, se come  su llanto…

Es parte de una soledad radical, que vive en una mujer sola, enferma y mayor, frustrada en su futuro (infuturo).
Sobre ella podríamos hablar de su mundo interior y del existir común, que la consume por dentro.
Hasta su soledad es caótica, desorganizada, como la misma soledad. Su pensamiento es siempre contradictorio, un testigo de su estado mental, su mundo interior,  lo considera sin valor, sin interés, se limita a existir.
Un existir muerto difuso.
La evidencia de una existencia primaria es la del banal o la de un cuotidiano insignificante.
Con esto hacemos preguntas al existir y nos quedamos perplejos, soltamos un quejido, para finalmente ESTAR, sin mas.
A los años de humillación y de dependencia, se siguieran los años de hija –familia y luego la mendicidad e indigencia total.
Hacer de la miseria una novela, es amar de forma entregada a los pobres, es un amor ciego y acrítico a la indigencia, hasta la decrepitud  y la muerte.
No hay volver atrás, y si lo hubiera, para que?
Solo existiría una razón para volver atrás, seria ser poeta.
Y escribir sobre la vanidad del cuerpo,  como se mueven los brazos los árboles,  y llorar como la lluvia en un día de invierno.
Cont.
Fuera llovía, esta mujer, aun sin nombre, hacía girar una flor de papel entre los dedos, hecha con una servilleta, con sus doblajes perfectas, casi obsesivamente perfectas, los hacia en el restaurante, al final de cada cita con sus amantes, paraba un momento para hacer su juguete de papel deleitándose en su perfección con los ojos llenos de sueños rotos, luego los guardaba en su bolso, desapareciendo como magia en medio de un caos, que son los bolsos de las mujeres. Eran sus sueños, los soñaba sentada a la mesa del restaurante, luego del postre, segura de  que nadie la podía observar en sus más íntimos pensamientos.
Estaba enamorada de si misma, de alguien que nunca iba a poder devolverle ese amor. Su vida era como aquel juguete de papel, una imitación, una farsa, en cada relación en su vida había siempre un juguete, que tiraría cuando se cansara del. En aquel momento, mirando su juguete, se le renovó de nuevo la ilusión, una ilusión que había hecho crecer en ella la esperanza de que un día llegaría a tenerlo todo, riqueza, aceptación social y quien sabe hasta el amor, pero a medida que los años habían ido pasando, esa esperanza se había ido apagando, hasta que al fin se había dado cuenta de que también ella era un juguete de papel. Recordaba con tanta nitidez cómo había empezado su búsqueda interminable, la búsqueda del éxito, la búsqueda del amor, hacía ya tantos años... y lo vacía que estaba su cama, cubierta de juguetes de papel.

jueves, 12 de abril de 2012

Escribir,su dimensión psicológica. La teología de la sintaxis

La actitud de escribir. El que escribe plasma en su obra una dimensión psicológica, un sujeto como entidad psíquica imaginaria, una dimensión ontológica del mismo, un sujeto como ficción temporal y gramatical, y finalmente una dimensión ética, en que el sujeto se presenta como un todo, su dimensión psicológica no es un todo sin fisuras, en ella existen fisuras abiertas en la unidad del sujeto que escribe.
Resultantes del conflicto entre él YO activo el YO pasivo y su relación fuera del pero dentro de sí, con el objeto, que transciende en la conjugación refleja de un mío posesivo. Encontramos y establecemos una dialéctica entre el YO y el otro YO como que difuminada, una especie de combate entre yo y la máscara.
Esta perspectiva conduce a una concepción del mundo psíquico como oposición y al mismo tiempo complementariedad entre lo público y el privado, el exterior y el interior, en algunos casos la distancia entre ellos es casi inexistente y se da un acoplamiento entre ambos.
El otro no es la fase aparente del YO ni un desvío del mismo, pero el momento más íntimo del mismo marcando la subjetividad como una conciencia interior.
Resultando el otro en una tentativa de afirmación del YO en la presencia del otro que es tan solamente la manifestación de la condición de ser singular, y de la incapacidad de decir o escribir el universal, todo el que dice que es un todo acercándose al ser absoluto miente, este ser incompleto finito es resultado de un concepto que espera ser realizado, un YO que espera venir a ser. Lo que mantiene muchas veces la unidad del escritor es el sentimiento de una insistencia angustiada y ansiosa, él se siente como parte suspensa de un gesto de proyección de sí mismo, el hilo que une los distintos fragmentos de este ser es una voluntad religiosa es la unión por el absoluto. Aquí nos adentramos en la dimensión ontológica e introducimos dos factores, el tiempo y el lenguaje. El tiempo se organiza en función de un presente como un punto fijo que delimita todo lo que está antes de sí como pasado y todo lo que viene después como futuro. Una formulación del tiempo que conocemos desde Aristóteles hasta Heidegger que finalmente la pone en causa. Para este el concepto de tiempo es algo que se fundamenta en una unidad más densa que constituye el propio avanzar silencioso del ser.
Aún en el presente se vive el pasado como un tiempo que ya no está presente, este se vive en el mismo presente como si al SER se le transportara en el tiempo, un concepto en progresión. No podemos atribuir este concepto a ninguna de las tres dimensiones del tiempo, ni a la que nos parece más evidente en este raciocinio, o sea el presente. Todo por lo contrario la unidad de las tres dimensiones temporales existe en cada una de ellas y se mueven entre las mismas. De este modo el lugar del sujeto que resulta de la intersección del pasado y del futuro o sea de la estabilidad del presente está envuelto en esta dimensión superior y anterior a las tres dimensiones temporales y se encuentra diluido en el avanzar del SER ( en su progresión, igual que el tiempo) la promiscuidad de los tiempos resulta de que podemos verificar que el presente no es un lugar fijo pero si casi una mitología del presente, que sólo existe en el enunciado del discurso, resulta que el sujeto procura asegurar su estabilidad en el tiempo por una referencia al presente. Mantenemos la idea de que el pasado es necesariamente imperfecto, esta misma idea converge con la idea de que es un ser incompleto en el pasado, lo que nos hace pasar al dominio de la moral.
El presente es el punto de intersección entre el pasado y el futuro y el futuro se nos presenta siempre como una perfección imaginaria, en un análisis teológico el presente es el singular el mal que es necesario destruir para aceptar la orden divina que todo engloba del SER de Dios. Es una ilusión suponer que el sujeto elabora su pasado, porque es tan solamente tiempo muerto del ser, el hombre se define entonces como un discurso del modo infinito, el hombre es existir, respirar, siempre en modo infinito, matar a Dios gramaticalmente implicaría la muerte gramatical del modo infinito.
Es aquí que saltamos a la dimensión ética, el hombre frente al absoluto, el deber del hombre renunciando a la ilusión de su plenitud y que se asume como un momento de corta duración, una centella resultante de la iluminación de un ser infinito, existir seria entonces abrir un vacío, y ser una concavidad expectante del momento en que recibe la iluminación en toda su complejidad de un ente superior. Esta redefinición del hombre que se descalifica como agente activo en la historia,  como quien olvida su capacidad de decidir resume la diferencia entre “yo me escribo” e  “yo escribo” acentuando lo verbal del verbo, a las frases y su sintaxis las convierten en frases orientadas para el agente del discurso y no en frases orientadas para un proceso de escribir. En este ámbito teológico de la escrita, Dios se revela como posibilidad infinita de ser, el amor que os une es la abertura del ser al hombre y del hombre al ser. Este proceso de la escrita (“yo me escribo” “yo escribo”)  y su formulación en el tiempo marca la diferencia entre el discurso finito e infinito y las distintas representaciones del mundo, en la presencia y ausencia de Dios.

martes, 10 de abril de 2012

Cuando la espiritualidad es un timo.

La voz que calla las malas consciencias que habitan dentro de nosotros, “es la voz de la verdad” la que te deja dormir tranquilo porque tu eres “el amor” el “amor universal”.  Este es el supuesto de muchas sectas, que predominan sobre todo en America latina (America latina con un índice de analfabetismo por las nubes y una atención sanitaria precaria es el caldo de cultivo de estas sectas que mezcladas con una pobreza generalizada son el mejor entorno para que se desarrollen).  Exportadas a la vieja Europa son la sorpresa de los que analizan los movimientos sociales y culturales cuando son sorprendidos con la cantidad de adeptos que tienen.
Sufrieran distintas evoluciones, creando espacios en el mercado de la espiritualidad a medida que otros les eran cerrados por ya demasiado gastados e indefensables.
Empezaran por una espiritualidad mezclada con platillos voladores y fenómenos paranormales, que nadie podía constatar mas que los testigos defensores de los mismos. Pillados en timos evidentes en los medios de comunicación , con muy mala prensa, han decidido cambiar de estrategia, son los mismos pero con disfraces nuevos; guías espirituales , coaching y otras maravillas de la imaginación de marketing. Suena mejor guía espiritual que brujo en el sieglo 21. Inventaran los libros de autoayuda, muy semejantes a los de “ hagas se usted un vendedor imparable” tenga éxito (en el amor, en el trabajo, en la familia…)  en 20 lecciones o tan sencillamente , haga usted vía postal un curso de milagros.
Personalmente los veo menos agresivos y dañinos que las afirmaciones casi de juzgado de guardia, “beber mucha agua cura el cáncer”, no vaya en las tonterías de los médicos que no saben nada de cómo sanar … es que no conocemos como funciona el cerebro, expresiones como estas son escuchadas y dichas sin el menor pudor.
 La voz de la maestra , pseudo espiritual, que revela secretos que nadie mas que sus discípulos pueden escuchar. Cuando a los secretos (revelaciones ) juntamos la prepotencia, “yo se la verdad” , “somos la verdad” el resultado final es demoledor.
Lindezas como estas circulan por entornos donde la cultura general es muy baja, ni se les ocurre exponerse públicamente fuera de sus círculos , por eso lo hacen casi en secreto como si de una secta se tratara.
Pero existe la espiritualidad ?
Sin duda que existe una espiritualidad, una que esta dentro de cada uno de nosotros, victimas de nuestra finitud y de la angustia de no poder ser eternos. Más que una espiritualidad existe una consciencia, ( sobre esto ya he escrito sobre el peso del alma http://pixkabat.blogspot.com.es/2012/03/cuanto-pesa-el-alma.html ).
Estas sectas tienen muy poco que ver con la espiritualidad, son mas una catarsis colectiva de malas consciencias, que necesitan de la ayuda de un profesional sanitario. El amor universal normalmente esconde la incapacidad de amar alguien. El desapego un ejercicio de narcisismo egoísta y codicioso. Se les nota en el acto sexual que normalmente rechazan, lo interpretan como un acto masturbatorio a dos, incapaces de amar alguien, generan  una dinámica en que nadie les ama, porque no se gustan a si mismos, en su soledad emocional dentro “del amor universal” se fugan del amor de alguien, en el desapego. En su espiritualidad enferma no entiende que no es que nadie le ame, es que pide lo imposible porque no ama y tiene una imagen de si misma penosa emocionalmente.
Cuidado con los guías espirituales, al primero síntoma diríjase a su medico.

domingo, 1 de abril de 2012

Izatea mingarria da


Bidexka ibiltzen dut,
mendietara begira eta izakia bilatzen dut.
Analitika ontologikoa.
Txori bat bezalako alaia ahal izatea,
“Hor izatea” ahal izatea,
lorea bezala, zelaian jaioa.
Askatasuna ematea
eta ezer ez itxarotea, euria edo eguzkia baino.
zentzuaren exegesis-a.
Zabaleko begirada.
Ze uholde geldiezina itsasora joaten den,
izaki absolutuaren bila.
Goiz berri bakoitzean jaiotzea gustatuko litzaidake,
eta izakiari galdekatzen dion galdera egitea, eguzkiko izpiaren argian,
mendirik altuena biluzten duenekoa,
lurra eznatuz erortzen den laino leunaz jaistea,
freskuraz, goizaldeko argiaz.
Askatasuna sentitzea gustatuko litzaidake,
txori bat bezala, bere hegalak zabaltzen dituenean eta aranean ihesako itzala ematen duenean.
Zuhaitzarik handienaren sustraia eta hobelak zentitzea, odeiak ikutzen dituen zuhaitza eta beraien tristura argi leunean negar egiten dituena.
Unibertso honetarako kometa baten buztanean esnatu nahi dut.
Zu-zeu gurtzen zaitut.
Zuri nire zati bat bidaltzen dizut.
Izatea mingarria da.
Izateak besarkada bezala estutzen nau.

Guardiola canta al Athletic